"Oir la dulce voz de una sirena
y no poder del árbol desasirse..."
Lope de Vega.
Especular con lo que fue certeza,
venir dudando y a la duda uncirse,
interrogar, sentir y consumirse
en esta playa plena de aspereza.
Saber que tú te ahogas de tristeza,
no encontrar el remedio y maldecirse,
querer y no poder, quedarse, irse
y en cualquier punto descubrir flaqueza.
Como Ulises, al palo estoy atado
mientras surca mi nave el peligroso
estrecho donde moran las sirenas.
Pero tu voz, en cambio, me ha faltado:
por eso, en laberinto tenebroso,
sólo el silencio abrigará mis penas.
RAFAEL SIMARRO
DE FACEBOOK - 6857 - NOMBRES Y MÁS NOMBRES
Hace 1 día
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