viernes, 4 de octubre de 2013

AL BORDE

Como un boxeador ciego
esquivo y lanzo al aire
los últimos suspiros de mi sangre.

Miento si pretendo excavar mucho
en mí. Tu alma siempre estará
al borde de la mía, siempre al borde.

Tendrás que estar atenta,
la vida es mucho menos.
El cielo estará lejos si lo llamo.

El camino hacia la libertad
es algo más que un banquete vacío.
Las perlas del collar siguen cayendo
alrededor del llanto, del sudor.

Tus sueños, mis sueños, nuestra vida
hoy se parecen menos a la aurora.
Habrá una apuesta más, una señal
para saber si todo está en el viento.

Gonzalo Salesky
Publicado en la revista Nevando en la Guinea 34

No hay comentarios:

Publicar un comentario