Ya la noche está estirando sus músculos lentamente, hace sentadillas, abdominales, extensiones de espalda, de cuello, de brazos, de piernas y quiebres de cintura. Es que después de estar todo el día en descanso, está entumecida.-
Yo le digo que se lo tome con calma, que despliegue lentamente su energía, pero ella se toma muy en serio eso de suceder al sol, inmediatamente.-
Finalmente se yergue como una amazona en su corcel negro, y nos mira con su arrogancia cotidiana.-Ella, más que mirarnos, está pendiente de todo lo que hagamos o dejemos de hacer.-
Sus ojos inquisitivos recorren los puntos cardinales, y se posesiona de las últimas horas para dejarlas pasar a su antojo.-
Mis saludos cordiales señora Noche, ¿o debo decirte señorita? Pero no lo eres, querida, pues a diario estás pariendo estrellas.
REINA JEREDA GUTIÉRREZ
No hay comentarios:
Publicar un comentario