Crece el lento relámpago multiforme,
como un tallo de luces dispersas.
Traza líneas asimétricas
de ojos y ruinas;
quiebra la cáscara húmeda
de la noche, y perfora
substancias ciegas
y ciegas miradas oxidadas:
repúblicas de huesos y uñas,
computadoras como manzanas rotas,
furia contenida del hombre ritual
maquillado con miel y ácido,
ratas aullando por venas sin sangre
en las fisuras del árbol caído.
Una prostituta dormida en un zaguán
sueña con resurrecciones.
Y la ciudad sonríe,
como peces en un mar de algarabías.
Del libro A pesar de todo de
SERGIO BARTÉS
Publicado en la Editorial Alebrijes
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