-Señores del sur-
he comprometido mi honor y mis raíces con ustedes,
mi palabra llegará como un río entre los olivares,
a recoger las mieses de los trigos y los olivos.
Llámenme agricultor cuando el trigo se dore,
cuando sea negra la oliva y la uva se ponga del color del cobre;
y se lleve el solano la hoja amarillenta del castaño,
formando tornados por montañas y llanos.
Llámenme soldado cuando el agua del estrecho
y el peñón de Gibraltar esté seriamente amenazado;
entonces me convertiré en puñal que desgarre
cenizas y envolturas de gente que quieran a España mal...
No digan al Maule ni a la Muela como me llamo,
me reconocerán por el plumaje, por mi voz
de "proleta" que arengaron en las plazas
de esos pueblos en otros tiempos...
No digan nada en constitución o, en los centros,
mi nombre lo trajo el levante que ruge en el estrecho;
no digan nada, señores del sur:
mi casa es mi mejor emblema, con su canario y jazmín en la puerta
Porque no quiero ver a Pedro, o a Juan arrinconados
en una casa o, en una choza, con el grito retenido en la boca;
ellos sabían cantar y pedir justicia y pan..
-y yo si no levanto mi voz: ¿quien soy?
RAFAEL CHACÓN MARTEL
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