Dice que estoy en el olvido.
Que ya no recuerdas nada de mí.
Pero sin embargo me sigues llamando,
me sigues buscando en tu recuerdo.
Nunca te cansarás de olvidarme.
Eso le dices a todos, eso pregonas a viva voz.
Pero en la calle intentas tropezar conmigo,
buscas encontrarme, de frente para saludarme.
Me dijiste que me fuera, que de ti me apartara.
Que conmigo ya no querías nada.
Que supuestamente ya no sentías nada por mí.
Pero celosas te pones al verme de brazo de otra.
Dices que nunca te cansarás de olvidarme.
Que de mis besos ya tu piel no guarda recuerdos.
Que de mis caricias ya tu cuerpo lo ha olvidado.
Pero en las noches aun anhelas mi presencia en tu cama.
No te cansaste de olvidarme, eso dices tu boca.
Dice que de mí ya todo recuerdo has borrado.
Pero sin embargo en tu cartera guardas mi foto,
que rompiste donde junto estábamos.
Foto que al despertar buscas, para darle un beso.
Nunca te cansarás de olvidarme;
pero soy el que en las noches anhelas que te desnude.
El que en las noches te hizo gritar con deseo y pasión.
Soy el que dice que olvidaste, todas las noches en que te hice el Amor.
Pero estás aquí, en mi habitación, para que yo te haga el Amor.
Edwin Ayala Sánchez
No hay comentarios:
Publicar un comentario