jueves, 5 de abril de 2018

DOCE COLILLAS…


Se me rompe el alma entre penas,
cuando al mirar evitar no puedo,
ver la cruel agonía de enredo
y ansias de letal asfixia llenas:

¡En sucio tizne cuento por docenas
a seres abstraídos de su miedo!...
Sin distingos de sexo ni de credo
y sin poder respirar tan apenas;

inquilinos de una fría sala,
de mal tufo y fútil desaliento
que, sin aire vital, mal fin regala:

¡Humo traidor de placer fraudulento!
Que hondo penetras con baba mala
e impartes muerte a paso lento:

¡Es mi placer tu deseo!...
Mi pensar, tan solo humo
que con deleite lo fumo
y entre mil rizos veo.

Tras profundas bocanadas,
uno tras otro, persigo
blancos aros que consigo
en noches de paz calmadas;

…doce colillas delatan
un raciocinio aciago
y, sin pensar lo que hago,
noche tras noche, me matan.

Paco Aguilar i Espada 

No hay comentarios:

Publicar un comentario