HISTORIA NATURAL
Lejos de la colmena,
surcando los aires de mayo
una abeja acopia néctar
acaso por última vez.
Y aun así ¿sería cierto su final?
Yo, fijo en lo que cambia, pienso en mí
y solo concibo el furor del tiempo;
ella, fluye en el dorado instante
junto al dulce ritual del polen.
Parece eterno ese sueño otoñal:
sabe ignorar lo que daña
y apenas busca, levedad de levedades,
su exacta porción de miel.
Del libro “Material de interiores”)
EL ORIGEN DE LAS ESPECIAS
En los albores
fue por conservar la carne,
no hay dios que lo discuta.
El azar de seguir viviendo
acertaba la precisa ración.
Sólo en los albores, raza de humanos;
luego, ningún buen gusto les fue ajeno.
Y hubo luchas de azafrán o muerte,
botines de jengibre y canela.
He aquí en qué derivó la urgencia
por huir de la podredumbre:
selección natural del mejor aroma
a cualquier precio, paladares superiores,
lenguas de fuego en preciosa sazón.
Del libro “Material de interiores”
EL SABOR DE LA MANZANA
El gato que me observa sólo aspira
a disfrutar su condición de gato.
Recostado en el sol de lo inmediato
no ruega eternidad y no delira.
Satisfecho de sí, mientras se estira,
copula o duerme, cumple su mandato:
ser lo que debe ser, sin aparato,
sin ayer ni mañana. Sin mentira.
Digo gato y abarco al reino todo,
con excepción del hombre y la serpiente:
ambos saben que el tiempo es otro lodo.
Trocaría las artes y la ciencia
por una vida anclada en el presente.
Padre Adán: ¿me devuelves la inocencia?
Del libro “Cuestión de tiempo”
LA PLUMA PENSANTE
Algún verso será el definitivo,
un paso habrá de ser, sin más, postrero;
observo con los ojos del viajero
que se sabe fugaz, confín, furtivo.
Cada día que vivo, sobrevivo
entreviendo el final de mi sendero
-sendero o turbio azar, si considero
de cuántos vientos soy rumor cautivo-.
¿Diré también que muero si no muero
o en puridad me muero si no vivo?
A cada idea la atraviesa un pero.
Entretanto, sediento de un motivo,
abierto a lo posible, a Dios espero
(¿creyéndole o creándolo?); y escribo.
Del libro “Cuestión de tiempo”
LA TEORÍA DEL CAOS
Veo aletear aquí una mariposa
-puro color detrás de la ventana-;
aunque sus alas suavemente roza
quizá engendre tormentas en Botsuana.
La teoría del caos, prodigiosa,
lo más distante y lo cercano hermana.
Cada cosa interviene en otra cosa.
Todo luce una impronta hegeliana.
¿Cuánta razón habita en el delirio?
¿Y si decirle a la azucena lirio
modifica en mi mente a la azucena?
No hay certezas (las hay sólo en teoría).
Quizá el cieno ominoso de la pena
descienda desde un cielo de alegría.
Mariano Shifman -Argentina-
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