Raquel sirviendo copas en la barra de un bar.
La noche es inmensa y con sabor a sal.
Larga es la madrugada e intensa la mirada
de los ojos que la observan a través del mar... de una botella de ron.
Laura esquiva las palabras de halcones nocturnos.
Segura en cada situación, se adueña del mundo.
Y en un instante tiembla bajo sus pies la tierra
cuando por fin la ve un latido profundo... sacude su corazón.
Dos almas que se tocan durante un segundo.
Se para el reloj y se detiene el tiempo.
Si puedes poner la eternidad en un beso...
¿Quién necesita más?.
Y no es solo una noche de espuma entre las sábanas.
Y no es solo comerse la vida, devorar las ganas.
Es amor del bueno, tan viejo y tan nuevo
de ese que hace saltar las ventanas.... y mirar más allá.
Ella acuna los sueños y aparta todos los miedos
y Ella nutre, caricias al viento, a la luz del deseo.
Y es que son tal para cual, Una sola, bendita unidad
y tan prestas a asirse a la alas del viento... y echarse a volar.
Dos almas que se tocan durante un segundo.
Se para el reloj y se detiene el tiempo.
Si puedes poner la eternidad en un beso...
¿Quién necesita más?
ALFONSO BARO -Puerto Real-
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