domingo, 17 de junio de 2018

CARTA A MI PADRE


Siempre estás en mi recuerdo.
Yo guardo tus mejores momentos.
Es verdad que estuviste muy ausente de mi vida por largos años; que la última vez que hablamos fue en mi adolescencia y quedó un diálogo truncado.
Después pasó el tiempo.
Te alejaste de nosotros.
Tus motivos habrás tenido.
Pero yo quiero recordarte en lo mejor, siempre.
Quiero decirte que muchas veces te necesité para que me abraces y otras tantas, tenía para darte un abrazo mío, cuando lo quisieras.
Decirte que te extrañé mucho.
Que te buscaba por los rincones de toda la casa.
Que esperaba verte volver y me invadía una gran tristeza.
Que sentí tu falta.
Que un día pensé que no me querías.
Pero pasó el tiempo; yo maduré y atravesé muchas situaciones dificiles y haciéndome fuerte y dura, las afronté sola y de pie.
Un día me enteré que ya no estabas y lloré.
Empecé a recordar esos momentos soñados de tus libros de cuentos que me hacían estremecer y vivir la magia...
tus paseos escapados, sin que se diera cuenta mamá y en tu bicicleta hasta una pizzería frente a la estación de Marmol y lo lindo que disfrutábamos...
El día que nos caímos con la bici, por resbalar en la calle mojada por la lluvia; tambien cuando me enseñaste a andar sola en mi bicicleta e ibas por detrás sosteniéndome...
Cuando me enseñabas a cocinar a tu estilo...
Cuando te despedía en Ezeiza por tus viajes de trabajo y escuchaba el incesante ruido de las turbinas y sabía que estabas allí adentro, mientras carreteraba el avión por la pista y yo te saludaba porque pensaba que desde allí me veías, hasta que salía y te perdias en un punto del cielo que nos separaba...
Pero un recuerdo quedó grabado muy fuerte en mí y es el de tu enorme abrazo que no me quería soltar, en una tarde cuando yo tenía cinco años...
Lo llevo apretado en mi pecho.
Fuiste mi padre; eso es lo más importante y no te cambiaría por ningún otro.
No te culpo por nada.
También me equivoco y mucho.
Lo que no hiciste, sé que no lo pudiste hacer.
Te quiero con todas tus falencias y tus muchos aciertos.
Hoy el cielo no nos separa como antes; ahora nos une... porque sé que estás allí y me ves en todo momento...
Gracias papá por todo lo que me diste desde tu corazón.

Diosma Patricia Davis -Argentina-

No hay comentarios:

Publicar un comentario