El verte sube mi diabetes,
acelera mi colesterol.
Eres de mi ser, la fuente,
la montaña y el subidón.
Contigo pierdo la mente,
debido a tu azúcar de amor.
En el que infarto sonriente,
fulminado el ser me dejó.
Padezco como paciente,
travesuras de pasión.
Siendo más impaciente,
por salir a salvo sin dolor.
Por las nubes vaga demente,
esperanzas de ilusión.
Deseando que mis niveles,
se regulen de tu bombón.
Ya no sé cómo detenerte,
cómo parar tu imagen de Sol.
Que quema y ciega al verte,
y colapsa en mi interior.
La diabetes es mi suerte,
el colesterol, mi razón.
Ambas me darán la muerte,
sin probar tu maldición.
Solo un vivir dependiente,
por sentirte a mi alrededor.
Aun sabiendo que tenerte,
es la cura y perdición.
Un día subió mi diabetes,
y el amigo, mi colesterol.
Ambos me miraron de frente,
con tu vértigo en corazón.
Desde entonces miro lo verde,
un campo de distracción.
Procuro tenerte sin verte,
al no existir solución.
Eres la flor de un vientre,
y maldita sea, este Dios.
Pues donde mire siempre,
siento y veo, que me voy.
El verte sube mi diabetes,
acelera mi colesterol.
Ya no me importa padecerte,
incluso me siento mejor.
Ahora río entre la gente,
me parto el culo como un señor.
Me da igual si mis dientes
se caen, os diré: ¡¡¡VIVA YO!!!
Ricardo Campos Urbaneja.
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