ENCANTACIÓN
-canción-
Me encantó,
me encantó
la encantada encantadora
con sus mágicos encantos,
y encantado viví yo
en sus brazos encantados
y en perfecto encantamiento
y encantada encantación.
Me encantó,
me encantó
la encantada encantadora.
¡Oh Dios, cómo me encantó!
NO
-cantar-
Que no se pierden los ríos;
que los ríos no se pierden
en la mar,
en la mar,
en la mar;
que no se pierden, que no,
que no se pierden los ríos;
que se vuelven a encontrar
lo dulce con lo salado
y, lo salado y lo dulce,
se vuelven a enamorar.
Que no, que no, que no,
que no se pierden los ríos
en la mar.
MUNDOS
Mundos y mundos,
¿en los que nunca habitaremos?
Te equivocas:
Mundos que desde siempre y por siempre
han sido nuestros mundos
y, en los que siempre,
tú, como yo, hemos habitado
y siempre habitaremos;
y en los que siempre,
una vez y otra vez, tú y yo
volveremos a encontrarnos,
aunque con otros nombres
y diferentes rostros.
UN SEGUNDO
Este segundo
que se acaba de ir
estuvo aquí un segundo
y, en un segundo,
se fue a otro segundo
de segundo en segundo
para siempre.
¡Oh aquel segundo
en que tú y yo
nos miramos
un segundo a los ojos!
Recuerdo aquel segundo
y, este segundo,
sin ti y sin tus ojos,
el segundo de mi vida,
es un segundo
de infinita tristeza.
JUAN CERVERA -México-
No hay comentarios:
Publicar un comentario