domingo, 7 de diciembre de 2014

SE IBA


Se ha borrado la sonrisa de tu cara.
Las palabras no salen de tu garganta.
Solo tienes ganas de llorar.
No te lo crees. ¿Qué pudo fallar?

La noticia no le sorprendió.
Últimamente su corazón
iba a un ritmo anormal
cuando te veía llegar.

Se iba mañana a las dos.
No volvería a sentir su respiración
junto a ella. Todo así acababa
y tan solo lágrimas quedaban.

Vio las maletas en la puerta
y no pudo contener su pena.
Él se marchaba sin duda
horas después de salir la luna.

De nuevo se quedaba sola
a merced de las olas
y temía perecer de aburrimiento
ahora que alguien robó sus sentimientos.

¿Lo retendría si hablaba?,
¿y si se lo contaba todo?,
no, de todos modos se iría
porque nada allí tenía.

Su corazón por ella no latía.
Él nunca se fijó en la chica
que diariamente le servía
el café en la salita.

Él distraídamente leía
el periódico o escribía
mientras casi sin ver
se llevaba a los labios el café-

Ahora se iba a las dos
a coger en la estación
un tren que lo llevaba
a su casa de la playa.

Ella aquí quedaba con el corazón
partido en tres pedazos en su habitación
con lágrimas en los ojos y una pena
muy grande y dolorosamente intensa.

JOSÉ LUIS RUBIO 

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