Las calles son mi vida,
las calles son mi hogar,
yo no tengo una familia
como otros si lo tienen,
yo soy un chico malo,
soy un chico de la calle,
a veces duermo
en el suelo,
a veces en un parque
o en un viejo caserón
Voy caminando
por la vida
sin pena ni gloria,
me he vuelto
un ladronzuelo,
muy bueno de verdad,
a veces robo un pan,
una manzana o una pera
por mercados donde voy,
nunca me han pillado
hasta ahora,
es que soy
muy bueno de verdad
Cuando me hace
falta un baño
y la ropa que yo llevo,
voy a ver al cura
que me apoya
con su ayuda,
en las calles
no hay amigos,
todos somos conocidos,
somos como hienas
hambrientas
esperando que
alguien muera
o se duerma
y quedarse con lo tuyo
En las noches,
las calles se convierten
en la selva, el serengueti
por las tardes,
debo ir buscando
un buen refugio,
pasar allí la noche
con los ojos
entreabiertos,
siempre huyendo
de los hombre uniformados,
son policías
que me acechan,
creyendo haber robado
cosa alguna muy valiosa
el sustento de mi vida
Muchos fueron
a la escuela,
aprendieron un oficio,
tuvieron un hogar,
yo nunca tuve
esas cosas, no conozco
nada de eso,
pero conozco
la historia de las calles,
hasta ahora
me mantengo
yo muy vivo
En la historia
de mi vida
los colombos
nunca he visto,
algunos son
policías muy corruptos
deambulando por las calles
buscando a gente
como yo y quedarse
con lo tuyo,
se supone que ellos,
son el sistema
inmunologico
buscando el virus
mas difícil y
extirparlo de calles y ciudades
Ernesto Castillo Aramburu
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