La rata que berrea da quebranto
sin ocultar su cola de ratones;
es besugo tapado por bribones,
porque enviste con túnica de santo.
Al grueso libro pisa en sacrosanto
con látigo en sus ojos de camiones
cuando mezcla lujuria en sus sermones,
a mí me entra más rabia y me atraganto.
Cretino sin mujer insatisfecho,
con votos eclesiásticos es un robo;
¡Tensión me infunda el lóbrego quebrado!
A punto de agarrarle por el pecho
y hacerle vomitar su piel de lobo,
pecaminoso instinto encarcelado.
María Sirena Matri Mar -ESPAÑA-
No hay comentarios:
Publicar un comentario