He adquirido la condición de sombra
para el espíritu indomable
que habita en tu interior
y juntos nos comportamos
como fantasmas del espejo.
Reflejamos el mundo
de la oscuridad y el sinsentido.
He adquirido la condición terrible
de exiliada en el mundo del averno.
Allí tu luz tan pérfida
me rescata del reino de la nada.
Soy como los espíritus sin tierra,
ávida de ese pulso misterioso
que se oculta sonámbulo en la sangre.
He adquirido el pasaporte
de la oscuridad y lo furtivo.
En mitad de las calles
mi cuerpo furibundo
se une a las matrices del silencio.
Soy como las farolas en otoño.
El refugio seguro
que ilumina tu frío.
He adquirido la condición de hielo
que se derrite sólo
cuando un volcán lascivo le provoca
y
me
duele
este
amor
que busca entre jadeos
la complicidad tan imposible.
He adquirido
la carta inamovible
de las mujeres solas
que construyen y arrastran
la ciudad con sus manos
y me deslizo abierta
por el sueño desnudo de tu herida.
ANA MUELA SOPEÑA -BILBAO-
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