miércoles, 15 de junio de 2016

¿Y CUÁNTO PESA EL ALMA?


Veintiún gramos.

Dicen.
Cuentan.

Cuánto pesa el cuerpo.
Depende,
del dolor que uno lleve dentro.

Qué pesan tus ojos.
Depende,
de cuánto tiempo te me quedes viendo.

Qué pesan tus manos.
Depende,
de lo fuerte que aprieten a las mías.

Qué pesan tus labios.
Tal vez,
mucho, si a diario con ellos me dices te quiero.
Y mucho más, sin con ellos besas a los míos.

Qué pesan los días.
Los días no pesan nada,
ni un gramo, cuando la vida
se transforma en felicidad compartida.

Pero pesan mucho,
si el odio, el desamor, la envidia,
o la avaricia se alojan en ellos.

Qué pesan tus mejillas.
Quizás lo que pesa
un par de alas
de mariposas arreboladas.

Qué pesa la vida.
Nada o mucho.
Quizás dependa de que te quedes
o te marches de mí, mi vida.

Qué pesa la muerte.

Nada.

Después de ella no queda nada.

Solo pensamientos vagos,
sentimientos vacíos,
que de tan vacío,
ni peso alguno queda
en el alma mía.

Pues,
significa que de mi lado ya has partido.

Pero,
qué importa que peses cincuenta,
sesenta o setenta kilos,
lo que importa,
es que pesas mucho en mí,
vida mía,
si de mí nunca jamás te olvidas
y mucho más
si de mí jamás nunca te apartas mi vida.

Qué, ¿cuánto pesa el alma?

Veintiún gramos.

Cuentan.
Dicen.

GILDARDO CARRIÓN

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