sábado, 25 de junio de 2016

TE MIRABA EXTASIADO...


Te miraba extasiado y tu exquisito rubor contemplando
tu paseándote... yo mirándote... tan ricamente ataviada
y de fondo un infinito Cielo,
el más oscuro y el más estrellado firmamento,
ya a una nube chica pasando
y a otra nube grande esquivando,
como distraída y lenta,
como su renovada cara asomando,
y con un nuevo color de resplandor mostrando
como de reina enamorada...
Hoy mis ojos los tengo para ti,
ahhhh Luna llena bruja y encantada.
Y esas magias y esos embrujos mis miradas fueron atrapando,
y tus propósitos se fueron cumpliendo
y tus leyes se fueron multiplicando.
Para mi deleite y para mi goce
de copiosa fuente ha hecho galas esta noche.
Presuroso alcé mis vacías manos,
y te quise tener y te quise alcanzar...
y mis manos vacías se volvieron a quedar;
pero grabadas de ti mis retinas y mi alma,
también de esos, de atardeceres y de arreboles,
de las maduras fresas, de sus encantadores colores.
Y ya de allí ni nada ni nadie, ni el Dios Tiempo
ni el Dios Olvido te podrán borrar,
hermosamente sonrosada, bellamente arrebolada
Luna de solsticio, Luna llena de los más iluminados
y de los más largos días, y de las más cortas noches.
¿Por qué los tiempos del amor son los más cortos?
Luna llena que por el amor de un Dios generoso,
un Dios Sol con luz de fresas maduras te ha impregnado.
En mis ojos quedarás guardada,
hasta que mi alma peregrina,
en un cruce de caminos, de pasada o en posada,
en su viaje al Cielo, como mi última morada,
nos volvamos a encontrar.

Angel Ignacio Chacón Aquino

No hay comentarios:

Publicar un comentario