Iluminas mi alma,
cuando te recuerdo
comprendiéndome,
cuando estoy sumida
en la tristeza,
volviendo mi corazón alegre
y mis labios sonríen fuertemente
A ti, aunque estés
siempre te contemplo
en sueños en mi morada,
¡sintiendome amparada!
Ahora como emana etéreamente
la encrucijada de tus sonrisas,
la geografia inmensa de un cuerpo
que se inclina a mis palabras,
¡diciéndote cuanto te quiero!
A ti,
cuando voy por el camino,
y de pronto oigo tu voz
me quedo tan fascinada,
que creo estar en un
¡éxtasis de amor!
¡a ti, solo a ti!
MARINA PERALTA ORTIZ -GRANADA-
No hay comentarios:
Publicar un comentario