sábado, 18 de junio de 2016

LA ENVIDIA / SUCEDE / EL ESCLAVO / NACERÁN


LA ENVIDIA
  -canción-

El lirio de la pradera
no envidia a nadie, no envidia;
ni la malva envidia a nadie,
ni el nardo envidia al jazmín,
ni la espiga a la  amapola;
la margarita no  envidia
a la rosa  y  la rosa
no envidia a la  margarita;
yo no me puedo explicar,
pues  no es fácil  de  explicar,
porque tú envidias y envidias
fieramente hasta tu sombra.

SUCEDE

Sucede que de repente uno siente que la vida
se detiene en los ojos transparentes
y felizmente encendidos del niño que, alguna vez,
felizmente un día fuimos y un día dejamos de ser,
pero he ahí que, de repente, y  uno no sabe por qué,
de repente, y  por un  fugaz  instante,
volvemos de nuevo a ser aquel niño que un día fuimos
y,  con él,  ¡oh milagro de  milagros!,
tuvimos madre y tuvimos la ilusión  de tener
todo lo que no teníamos y  no podíamos tener.
Sucede que de repente, así suele suceder,
que esta vida es  como  es, y  como es  esta vida
y ha sido siempre y  será  y  por siempre así ha de ser.

EL  ESCLAVO

Miraba a su alrededor
y veía  esclavos y esclavas
por  todas  partes,
y era tan desolador
ver sólo esclavas y esclavos,
que cerró sus ojos para no ver,
pero  vio,  en su  interior,
que el  esclavo más esclavo
entre todas las esclavas
y  entre todos los esclavos,
no  era otro si no él.

NACERÁN

No han nacido todavía,
pero  nacerán  un día
los  que al fin compartirán
estas locas  fantasías
que ya son mi más  bella realidad.
Todavía no han  nacido,
todavía, todavía,
los que conmigo amarán,
y conmigo cantarán,
y conmigo soñarán,
y  compartirán conmigo
la  poesía y la  libertad.
Todavía no han  nacido,
pero  Dios y  yo sabemos
y, con Dios, el sol, la tierra,  
el agua y  el aire,
que un día  nacerán.

JUAN CERVERA -México-

No hay comentarios:

Publicar un comentario