Sentir tu presencia en mi casa
es extrañar cuando no estás,
es amarte cada día más,
es sin lugar a dudas decir
te necesito a mi lado,
sentir en el frío de tu ausencia
el correr de mis lágrimas,
que son desprendimientos
involuntarios de los gritos
de mi alma herida, y en cada
estrofa de nuestra canción compartida
como un lamento silencioso tú
el ruido de dolor de tu alma se escucha,
no llores por mí, que no quedan restos
de aquellos besos enamorados,
no grites que me despiertas mis sueños,
sabes que yo aquí en mi triste soledad te recuerdo,
como si estuviera tu presencia ante mí
el viento roza el juntar de nuestras
manos, dejando la aspereza de tu partida,
y no te veo solo puedo sentir, la suavidad
que acarician mis manos como consuelo,
de mis desvelos, sobre mi solitaria cama
despierto, y ya no estás, ha pasado mucho tiempo
pero nada consigue distraer mis penas, no miento
aún te amo y se que por mí en algún lugar esperas,
no es tarde para olvidar momentos, que en mi
pecho están tatuados, formando cicatrices
y heridas que no han cerrado.
Presencia de no tenerte, presencia de extrañarte tanto,
te has convertido en mi fantasma, puedo sentir tu olor,
pero no puedo besar tus labios, el viento roza nuestra piel
pero no puedo tocar tu mano, erizando mi cuerpo
y desearte en en vano, ya no puedo amarte como
siempre he soñado, lejos de mí te has marchado
presencia de los días que juntos no compartimos
presencia de sentir que tu amor me pertenece, no quieras
negadlo, porque al mirar el cielo, me cuenta que aún
me sigues pensando, aún me sigues extrañando,
aún me sigues necesitando, por qué no
dejas todo y vuelves a mi lado.
Vane Palacio -Argentina-
No hay comentarios:
Publicar un comentario