sábado, 12 de abril de 2014

LIBROS DESCUIDADOS


Una vez, una caja de libros,
perdida al pie de un puente de piedra,
esperaba.

El sol peló su piel
y el color de sus esquinas huyó.

Un día con insondable serenidad,
algún alma caritativa
prestó atención al colorido desdén
de los libros desahuciados.

Como arañas con antenas parabólicas,
manos llenas de dedos aprisionaron
los cuerpos carne de los libros
y pudieron con ello y la fuerza inamovible de la inercia.

El poder de los inolvidables libros olvidados.

GUILLERMO JIMÉNEZ FERNÁNDEZ -Mérida-

No hay comentarios:

Publicar un comentario