martes, 15 de abril de 2014

EL VIVERO DE LOS DIOSES


“Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya,
a imagen de Dios le creó…” –Gn 1 27-

Al fondo de tus ojos , en hilera,
las hormigas se asoman al alero
de una noche sin luna, de un sombrero,
para ver a una sombra en la visera:

dos cejas, dos párpados, la cantera
de toda oscuridad; un agujero
-algo que se termina cuando muero-,
el molde del que fui –sin ser-, que era

la ilusión del que soy: aquel vacío
y esta copia imperfecta que es mi ser,
¡qué nada existe”! Y donde había un río,

habrá un hueco –real- y un molde – un hada
imaginaria dando a luz; mujer
y eternidad -un alma embarazada,

un molde –, la morada
del Ser-: un Dios, que un muerto hará real,
al ver, su imagen dentro de un cristal.

Antonio Ramos Olmo -ESPAÑA-

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