El tiempo, que a su paso nos devora,
el tiempo, que reinados no respeta
sin ruidos, algoritmos ni receta…
Ha mezclado el pasado y el ahora.
Pasó Grecia, con aires de señora…
Cayó el Peloponeso, cayó Creta,
y la Roma imperial, sin una treta…
sucumbió ante su marcha arrolladora.
Pasaron de esta suerte, mil favores,
desgracias, privilegios y prebendas,
vacíos de poder o y todo pacto.
Fortalezas, imperios y señores,
Tan sólo quedan ruinas y leyendas…
Mas mi amor, sobrevive aún intacto.
FEDERICO SERVANDO RODRÍGUEZ
No hay comentarios:
Publicar un comentario