-¿Qué estás pensando?
-Nada por ahora, ¿y tú?
- Tal vez pienso en lo que podrías pensar
-¿Yo?
-Si claro, al verme vestido así
-Estás vestido distinto, un poco divertido, la nariz te queda bien, siempre quise tener una, ¿dime se puede respirar bien?
-Perfectamente, por eso la compré; de ti siempre me ha gustado tu corbata, ¿dónde la compraste?
-La compré en París, un día nublado, cerca del arco del triunfo, me gustó su color y sus formas, ¿la quieres? te la regalo
- Me encantaría, pero creo que es parte de tu personalidad, sin ella no podría describirte, si te perdieras en un bosque
-¿En un bosque? ¿Tú crees que yo me perdería en un bosque?
-Si, eres muy distraída, y con tu cabello lacio sobre la cara, nunca puedes ver el camino.
-Soy distraída solo cuando me conviene, o sea todo el tiempo, me gusta distraerme porque es como soñar despierta.
-Lo sé, me gustas por distraída, realmente me encantas por ello
-También por mis manos, por mi cuello, por mi risa y por mis ojos redondos, me lo haz dicho siempre. Y tú me gustas todo, me encanta tocar tu nariz con mi dedo indice de la mano derecha, justo así, como ahora lo hago.
-Vamos o nos quedaremos sin bus¡¡¡
HIRO KATO
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