Tu Hijo hoy recorre feliz
las calles del pueblo
hermosa María madre de Paz y Esperanza.
Tu paz desaparecerá mañana
y esperarás con esperanza
que tu hijo no sufra un duro castigo.
Lágrimas por tus mejillas correrán
mientras puñales de dolor
tu corazón traspasarán.
Pero hoy Madre estás radiante
viendo como aclaman a tu hijo
que entra en Jerusalén triunfante.
Tu sonrisa me alegra el alma
Señora de la Paz y la Esperanza
porque aunque mañana
muchas lágrimas derramarás
hoy eres feliz al caminar
tras de tu amado Hijo
que montado en un borriquillo
entra en Jerusalén aclamado
por la multitud que sus milagros
esperan y recuerdan su bondad.
María de Paz y Esperanza
Tú eres norte y guía
de quien en ti confía.
A ti te piden ayuda
para pasar los difíciles tragos
porque los demás los abandonaron.
Dale paz y esperanza
para seguir su camino
sin que la fatiga los venza.
En ti confían Madre
y de ti esperan
tu amor y tu consuelo.
Ahora sigue recorriendo Conil
que muchos quieren verte
en este feliz día
en que la sonrisa
ilumina tu virginal semblante.
JOSÉ LUIS RUBIO
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