Desesperado recorre una y otra vez
las cuatro paredes del lugar.
Afligido, no recuerda dónde la puso
y se mortifica pensando
en que no la encontrará.
Cansado de transitarlo todo,
se resigna a olvidarla, pero
¿cómo podría vivir sin ella?
Eso insignificante para muchos
es muy importante para él.
Sin ella su vida no vale nada;
algo exagerado, pero verdaderamente cierto.
Su mirada está apagada
y su cuerpo devastado.
De pronto, el recuerdo
vuelve a su memoria y lo colma de alegría.
Es verdaderamente feliz.
Es feliz porque encontró su alma,
aquella que había perdido,
el otro día en el revuelo del mundo.
ELIANA NORALÍ BAUDINO MADOERY -Argentina-
DE FACEBOOK - 6841 - JA
Hace 1 día
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