Fruto fui del deseo entre tus manos
y conmigo jugaste sin conciencia.
Me libré de tu hechizo con paciencia,
sufriendo sacrificios inhumanos.
Sin ayuda de dios ni cirujanos
te arranqué con pasión y con violencia
y mi sangre aún derrama, sin cadencia,
si recuerdo tus éxtasis profanos.
¡Cuánto ansío encontrarme en otros brazos!
gozando del calor de sus abrazos,
sintiendo como gime agradecida.
Es el sueño que siempre he acariciado
y llega más allá… y no se olvida.
¡Cuando tenga otro amor junto a mi lado!
ULPIANO ULPY
No hay comentarios:
Publicar un comentario