Es difícil,
difícil,
muy difícil,
creer en tus mentiras.
Es difícil creer,
pero yo creo.
Creo yo en tus mentiras.
Por favor, por favor,
por favorcito.
Ten piedad,
no me digas,
no vayas a decirme
tus verdades.
Prefiero tus mentiras.
Son tan dulces.
La verdad es amarga.
Es muy amarga.
Es por eso y no más
que yo prefiero
realmente lo difícil.
Lo muy, muy difícil
de creer: Tus mentiras.
Esas mentiras tuyas
que me endulzan,
por la luz de un instante,
este doliente instante,
que es el amargo instante
de mi vida.
JUAN CERVERA SANCHIS -México-
No hay comentarios:
Publicar un comentario