(Onírica)-Para Julia
No había una guitarra
sí tu rostro a sotavento
también la noche larga
y un mirarse de momentos;
llenabas tierra y locura
en el verso de mis aguas
marejada de suspiros
monte de luz, sin palabras
en esa noche de anoche,
serena, esbelta, emocionada,
ibas calando en mis alas
desde volando a plegadas;
la música y ojos-mar
callaba sus pentagramas
para que pueda cantar
en tus sonrisas mimadas
ven, aguavientre, dama,
corazón de lejano estuario
acerca tu piel a mi casa
que traigo rama y camino
soleando sombra y vino;
están las rosas dobladas
con las estrellas llegando
manos de lunas calladas
y mi silencio, entregando
Gregorio Luis López Grenno (Chacho) -Asunción del Paraguay-
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