Miro el mar y me acuerdo de ti,
en sus olas oigo tu risa y me siento feliz,
el viento me dice que me has perdonado,
me grita, que me amas,
y alegre voy por la playa,
sintiendo ya la vida
y no la soledad amarga.
Dame tu mano, andemos pues,
que en tus ojos vea siempre, la libertad,
no te esfumes, permanéceme fiel,
no te vayas, no me dejes morir,
llévame siempre, quiero estar contigo,
donde las almas se aman
en esa bendita inmensidad.
Que las estrellas son soles, me dices,
que solo soy un poeta y nada más,
que la vida la lleno de ilusiones
y no se vivir en la realidad.
lo acepto, tienes razón,
pero tú, mi princesa siempre serás,
pues me alimentas el alma, y vivo,
me das lo que nadie me dio,
eres la voz de ese Dios que me ama,
eres la puerta a mi propia dignidad.
Bailemos mi bella,
déjame hacer mis poesías para ti,
no me niegues el alma, amor,
eres mi musa, eres mi diosa,
sin ti no hay redención.
sería solo el pobre payaso,
la eterna careta del yo,
más por dentro, lloraría mi alma,
pues también tengo corazón.
Bailemos,
demos vueltas y vueltas,
hazme el rey de ese mar de estrellas
que luces en tu pelo negro,
ámame, mi negra.
ámame siempre,
como te amo yo.
FRAN TRO
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