domingo, 2 de noviembre de 2014

LA FEROZ GUADAÑA ENDULZA SUS FAUCES


La feroz guadaña endulza sus fauces
con los niños del subsuelo del mundo
inscritos aún nonatos en la carta de tiernos sabores.
¿Qué brinda la ilimitada maldad del hombre
contra sus semejantes más débiles?
El ser humano aún no quiere
empezar a entender que cada bocado
que la sombra se lleva a su boca
revierte en penurias irreversibles
porque los daños del alma
se perpetúan en la vida eterna.

(Cada treinta segundos muere un niño de paludismo en África).

Del libro La incierta superficie de FRANCISCO MUÑOZ SOLER

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