martes, 14 de octubre de 2014

UN RASTRO


La zafiedad quiso marcar sus pisadas
Polvo al polvo, dijeron los hombres ungidos
Los alacranes bebieron su cicuta, dentro del círculo
Los alados seres, cuartearon sus frágiles cráneos
El crepitar dantesco, llanto de sus pulmones
Una calma densa circunvala el maremágnum
El lecho polvoreo de plúmbeo matiz y resabio a hollín
Queda marcado, en él yace su efigie, revelando la barbarie.

Del libro un fino ungüento en el cenit de SANTIAGO PABLO ROMERO

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