martes, 14 de octubre de 2014

TE PROTEGÍ DE UN MORIR


Te escondí, amor mío, en mi campamento
sabiendo de tu valor
celoso y algo incrédulo
con las ganas de huir
escapando de nuestros ocasos
Tanto costó mi libertad
y tan poco valor le di
a quien me tenía preso....
el mismo del ser un primogénito
en conocerte y verme en Ti
Olvidé el dolor que provoca
el perderte, amor
Así dejé a mi enemigo
solo en su compañía
en la más oscura profundidad
Me sentí único en tu luz
y en mi camino de huida
continué a ser un preso
en busca de esa tierra
que se nos prometió
Hoy muero sin Ti
muero en el desierto de mi ser
contaminado e infectado
por una plaga
con la fuerza de una peste
que roba el aliento del vivir
No supe buscarte un lugar
lejos de mi campamento
y ahora mi arrepentir
lo describe un otro
mientras yo lo grito desde este cielo
llamándote amigo de mi sentir
Sed amigos de vuestro enemigo
del que lleváis dentro
y del que te lo recuerda
siendo tu reflejo
No quise conquistarte una tierra
por miedo a perderte en mi lucha
No bastó el amor que dejaste en mí
para llegar con un estandarte de paz
Vi las murallas que la cubrían
como algo que derrumbar
sin pensar que yo las construí
en mi quererte para mí
Sentí el olor de la guerra
el pisar de los gigantes de la tierra
y así me eché atrás
sin defenderte
conquistando y conquistándote
en plena paz
Hoy desde la paz del cielo
velo por mis hijos
que hoy quieren ser mundo
llevando como estandarte
una bandera blanca
que llama la paz universal.

MANOLI SAN MIGUEL HERRERA -Italia-

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