La luna se descolgó,
de lo alto de aquel techo negro.
Rompiendo,
Tras su veloz caída
Los corazones de cristal
que crecían en el jardín de los lamentos.
Tristes estaban las farolas,
mirando. por la ventana cerrada.
Donde en el interior de una habitación oscura
hay una maceta,
con una rosa enclaustrada
Que se muere, sin que nadie quiera besarla.
Debora Pol.
No hay comentarios:
Publicar un comentario