Alarido
que amputa
el secreto
Y en la tersura
llaga
¿Qué otra cosa que el semblante
la mueca
agrieta?
El murmullo
acrecienta
las pulsaciones
¿Y quién
-‐confisca-‐
los espasmos?
La sábana
invisibiliza
el bisturí.
Ana Romano
Publicado en la revista Nevando en la Guinea 38
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