Ya nada tengo, todo es tuyo. Vale
lo que la niña pida en casa de María,
una pica pica…
Es mío el paladar fuerte de las cosas,
que al sabor agridulce de tus pechos
adónde el calor emana
verde
y profundo,
encalaron dolor eterno a lo infinito.
No.
Nada tengo y es tuyo lo que lego
al dorso amargo, siempre frío
perfil de esta moneda.
Del libro RETRATO DE FAMILIA de Manuel de Fora
Publicado en la revista Searus
Poema publicado en la revista Azahar nº 139
Hace 8 horas
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