Volverá la luz,
morirán los días grises,
con estertores
de alegría.
Volverá la risa,
el violín venidero
y el piano acompasado.
Trompetas y panderetas
Tambores y acordeones.
El tímido será
el primero en bailar.
Vendrán por el aire
vientos de amores
maduros y primeros,
viejos y adolescentes,
de todos los colores.
Volverá el pan recién hecho
y el amigo tinto de vino,
la nube que usa paraguas,
cuando llueve.
Vendrá el destino bueno,
echará raices de hierro
y nacerá la Edad de las Cigarras
y morirá la de las Hormigas.
Toda la tierra en la Tierra,
sentirá su llamada maternal
y será tal la fecundidad,
que habrá hasta cinco cosechas.
Nadie será mas que nadie,
a nadie faltará nada.
Al no haber pobres,ni miedos,
no habrá ricos.
Ni guerras.
Ni dioses.
Ni mundos que estallan.
Volverá la luz,
con su estela brillante
de olas sonrientes,
y de auroras boreales
Todo lo sombrío,
oscuro y amenazante,
la estampida de luminosidad,
un garañón de cada color,
se lo llevará por delante
MIGUEL RUBIO
sábado, 19 de octubre de 2013
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