martes, 22 de octubre de 2013

NACIÓ DEL GIRASOL

Nació del girasol
y la estrella encendida.
Peonza de la luz del día
marcando el ritmo
del pasear del Sol.
Fue viento de semilla,
tambor del tronco hueco
y flauta de un hueso
agujereado de tibia.

El amanecer tímido
de los días nublados
que te miran desde arriba tristes
con unas nubes plomizas.
Trajo tres cajitas de sándalo
y en cada una tres soles.
Tres brasas redondas perfumadas
siempre vivas por un encanto
cuando los tiempos de los dragones.

Nació de la escarcha poetisa
y del Rey de los glaciares
de la dureza de la grama
con sus rizomas invasores
creados para la conquista.
Decían que llegó de un desierto
lleno de espinos de fuego
y palmeras llenas de espinas.
Que vivía en una duna
con tres ventanas abiertas
y una puerta de arena
que siempre estaba caída.
Se alimentaba de sombra de maná
mariposas despistadas
flores de cactus nocturnas
y liebres desérticas suicidas.
Las gotas de rocío en racimo
al despertar la madrugada
y dormirse las horas oscuras
las gotas,una por una,
como si fueran uvas transparentes,
dando gracias, sin importar a quien,las bebía.

Nació de un ángel exilado
y una madura prostituta,
en un Belén de cortinas rojas
pastores de amor alquilado
y comadronas buenas y putas.
Fue el jesusito de las chabolas,
el pobre San José engañado,
una estrella que unos locos
perseguían en su despistada ruta.

Le dijeron que era un dios,
la profecía anunciada
en añejas escrituras.

Les dijo que no,
que el era hijo de un girasol
y una estrella encendida.

Miguel Rubio

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