Me ofreces tu cuerpo a la luz de la luna,
blanco, duro y tibio como el marfil.
No me canso de mirarte…
Voy escondiendo mi cara por todos sus rincones,
para despertarlo con mis labios.
No me canso de besarte…
Tus palabras me provocan
invitándome a seguir.
No me canso de oírte…
Al fin prisionero en mi red
de la que no podrás escapar,
tú querrás morir conmigo
en un abrazo letal.
No me canso de amarte…
Lo que el tiempo nos aporta, hay que saberlo vivir.
El pasado ya no existe, el presente es lo que cuenta.
El futuro está por venir…
JUAN RUIZ MORAL
viernes, 7 de junio de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario