No sé si seductor o fascinado,
fue una noche de amor, en que se expresa
tanto que no se entiende; y mi promesa
fue no volver los ojos al pasado.
¿Por qué mirar a lo que se ha cerrado,
a cuanto ya no existe, y no regresa?
Besa, mujer, le dije; besa, besa;
atrapa el don que se nos ha otorgado.
El don es un presente, y el presente
es un punto en el tiempo, en el ambiente,
que si no lo exprimimos, se evapora.
Mutuamente aceptamos y ofrecimos;
a la primera luz ambos partimos;
y estoy viviendo en el pasado ahora.
FRANCISCO ÁLVAREZ HIDALGO -Los Ángeles-
No hay comentarios:
Publicar un comentario