lunes, 14 de mayo de 2012

PARA MI MADRE


Aquí está el poema que le escribí a mi madre y le entregué, hace cuatro años, el día de la madre, en plena enfermedad.


Fue lo último que le pude llevar y leer, en un banco de la plaza Candelaria...

¡MAMÁ, MAMÁ!

¡Mamá, mamá!
¡Cuántas cosas he de decirte, mamá!
¡Cuánto te quiero!
No llores, no llores más.

Que cada lágrima
golpea en mi corazón
como las gotas de lluvia
en la arena de la playa desierta
una tarde de otoño.

Quiero que vuelvas a reírte,
reírte conmigo,
quiero hacerte sonreír
e iluminar tu cara
como el sol aclara el espejo marino
y el oleaje salino
de nuestro cálido océano.

Vente conmigo al verde natural,
que torne tu voz quebrada
en el olor a tierra mojada
por el dolor de tu costado,
por la lluvia tenue de mi cariño.

Quiero besar de nuevo tu suave cara,
apretarme en abrazo como niño,
y desaparecer entre tus piernas
para jugar a las escondidas,
hasta que de un guiño
me llames para darme un beso.

¡Mamá, mamá…!
¡venga, ríete!
¡Acaríciame,
acurrúcame en tu pecho
de madre sabia y hermosa!

¡Mamá, mamá!
¡cuántas cosas he de decirte, mamá!
¡Cuánto te quiero!
No llores, no llores más.
¡Te quiero!

Publicado por PACO VELÁZQUEZ en su blog ojosdeluna-pacovelazquez

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