Un paisaje de mar mojó tus ojos
tras el blanco naufragio de la espuma,
y en un beso de amor con lengua y bruma
aquel sabor a sal y a labios rojos.
Un paisaje de mar, jirón y abrojos,
en los acantilados de esta suma;
algas sucias y eso que rezuma
si entre tus nalgas huelo mis despojos.
Un paisaje de mar en la memoria
con olas enterrándose en la arena:
la oscuridad del agua y de la escoria;
un paisaje de mar y luna llena
-mareas de verano-: y esta historia
de Jonás en tu vientre de ballena.
Antonio Ramos Olmo.
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