Esta noche camino por la orilla del mar
acompañada por la soledad…
Suavemente el mar moja mis pies,
la brisa se confunde con finas lágrimas
que brotan de mis ojos,
rodando por mi joven rostro.
El viento fresco e inquieto
juega delicadamente con mis cabellos.
Camino y camino
sin encontrar rumbo fijo.
Y desearía perderme por un instante
y quisiera en el tiempo detenerme.
Y por un momento volver la vista atrás,
pero temo no haber dejado huellas
al caminar…
Miriam R. Krüger -Perú-
Publicado en Suplemento de Ficciones y Realidades 39
No hay comentarios:
Publicar un comentario