Por tu cuerpo, mujer
caben mil manos abrazándote,
ojos por toda tu alma,
y yo: sólo quería darte una anillo,
iba a dejar el pan fuera de mi boca
para tenerte, aquí, a mi lado.
Por tu cuerpo, mujer
vagan más galaxias que en el universo,
yo sólo quería contar tus lunares,
anclar mis manos a tus mejías,
descifrar el motivo de tu sonrisa.
Ahora bien:
Sé
que no soy ni poco, ni mucho
sino solo tu medida,
esa forma de evitar el frío, la soledad,
la frontera que subraya tu noche,
la boca, el mar, que te reciben
al llegar el tiempo y tu voz.
David Pacas -El Salvador-
No hay comentarios:
Publicar un comentario