jueves, 8 de marzo de 2018

LLORA MI ALMA


Llora mi alma, hace días está triste, mi cuerpo se estremece, tan solo de escuchar los noticieros. Nuevamente escucho la noticia común, en los últimos tiempos:
¡Ros ha sido encontrada muerta, la violaron y la asesinaron!.
Hoy, Ros como muchas otras, le hace compañía a Mary,
a Karla, a Xóchitl, a Jessica, a la niña de las calcetitas rojas
y, a tantas mujeres asesinadas,
quienes al parecer han cometido un gran pecado… ser mujer.

Sí, el pecado de ser mujer, de intentar ser el faro que alumbra y guía su propia vida, hacia un mundo diferente, en el que exista respeto para ella, en donde se le admire y reconozca lo que hace.

Llora mi alma y se pregunta
¿Qué le sucede a ciertos varones?
¿Acaso no se dan cuenta que, hombre y mujer conforman una dualidad para enfrentar las fuertes arenas del desierto?

Mi alma llora, vuela como las mariposas y desde lo alto observa maltrato, gritos, sumisión, acoso, mujeres ultrajadas, vendidas a los perros que se jactan con sus carnes, ignorando que la mujer siente, piensa y anhela tratos dignos.

Las estrellas opacan su luz tan solo por testificar los horrores que un ser humano irracional, comete en contra de otra u otro.

La luna sueña con que un día llegará a proliferar la paz,
el respeto hacia la mujer el reconocimiento de que ovulo y esperma son células indispensables para continuar con la expansión de la humanidad.

En la tierra las mujeres dan gritos de dolor, salpicados de esperanza, añorando por clemencia, y reales derechos.
Los hombres sensatos se unen a su causa, muestran el dolor, el temor y ansiedad por proteger a sus hijas, madres, pareja, amigas y mujeres que le rodean.
¿Acaso parará esto?
¿Será que la paz llegará, los feminicidios terminarán?
¿Volverá la conciencia a conjuntarse con la razón?
¡Es tiempo de sentir el dolor ajeno, poner un alto, con letras y máxime con acciones!

El círculo vicioso de un mundo violento debe acabar…
si la humanidad desea continuar.

Maribel Benítez Osorio (México).

No hay comentarios:

Publicar un comentario