En tu ausencia mi alma agoniza
mi corazón se parte en pedazos,
literalmente me muero de prisa
hasta que te tengo en mis brazos
y revivo con cada suspiro fresco
que quita el ardor de estar solo,
con tus labios dulces humedezco
mi tristeza y mi cuerpo todo.
En recíprocas caricias logramos
saciar placeres y mil desvelos,
por vivir deseosos y alejados
esperando cumplir nuestro sueño,
de gritar que nos queremos
de arrojar la máscara infame,
que se entere el mundo entero
y que ninguno más se calle.
Que el infierno por ser amantes
donde nos envía toda la gente,
sea cielo por unos instantes
porque eres mi vida... literalmente.
Ramón Pablo Ayala (Argentina)
No hay comentarios:
Publicar un comentario