me estremecen
entre los trozos
deshechos de la melancolía
fría.
Y me destroza
pertrechado de vida inocua
en el día…
extinto,
en el conticinio
errante y abrupto
de la noche exánime.
Expiro.
Agonizo tus manos
que me acarician los sueños.
Propongo,
dispongo,
atrapadamente colmado
de oscuridad inane.
Egoísta,
trasciendo profano,
inanimado.
Detengo,
prevengo,
en la hoquedad
del desvarío.
Cierro los ojos…
desterrado del día
caótico
y la noche altiva,
silencio y agnosia.
PACO VELÁZQUEZ -Cádiz-
Publicado en el blog ojosdeluna-pacovelazquez
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