Me gusta tu olor
cuando tus traumas duermen.
Cuando tus dedos me acarician el pelo
-cuántas veces lo he repetido-
porque no tienen nada mejor que hacer.
Me invade roja la ira
en mis ocho esquinas de Vitrubio
cuando todos los hombres que has sido
se empeñan en escapar a la vez
desde el fondo de tu boca.
Hay que ir matando lo que fuimos.
Elige a uno y no mires atrás.
Es fácil.
El verdadero es el que sangra.
Los demás
ya no aciertan la contraseña.
MARIBEL MIR
Publicado en el blog carlota-exnihilo
DE FACEBOOK - 6688 - CARA
Hace 1 día

No hay comentarios:
Publicar un comentario