-I-
Las palabras se gastan
en el filo de un empeño
que apreciamos desdentado.
-II-
Por decir, diremos suave,
lo que no nos involucra,
lo que desechamos cuando dijimos.
-III-
En definitiva, creímos ser amados,
tal y cómo lo lucimos en lo alto.
Luego, pensábamos en soledad muy serios.
-IV-
Al amanecer, desnudos, poco más que humo,
un frío sin amparo que no retumba eco,
un desaliento que no augura nada.
MANUEL JESÚS GONZÁLEZ CARRASCO -Madrid-
sábado, 7 de septiembre de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario